miércoles, 5 de agosto de 2026

VCF Inspector: el Fling que a más de uno nos va a ahorrar disgustos con VCF 9.1

Si venís siguiendo el mundo VCF desde hace un tiempo, ya sabréis que Broadcom (bueno, VMware dentro de Broadcom) tiene la costumbre de sacar de vez en cuando estas herramientas "no soportadas oficialmente" que llaman Flings. Son proyectos que nacen de ingenieros internos, se publican gratis en el portal de Flings, y muchas veces terminan siendo más útiles que media documentación oficial junta. El último que ha caído es el VCF Inspector, pensado específicamente para entornos VCF 9.1 y para VCF Management Services.

Lo cuentan en el blog oficial de VCF (podéis leer el anuncio original AQUI), y en cuanto lo ví supe que tenía que probarlo, porque toca justo el punto de dolor que muchos arrastramos con VCF: la falta de visibilidad antes, durante y después de un upgrade de VCF.

Con la llegada de VCF 9.1 y su arquitectura unificada de VCF Management Services (donde ahora conviven lifecycle management, SSO, gestión de logs, Salt, telemetría...), la dificultad del entorno ha cambiado. Ya no basta con mirar un componente aislado: hay que entender cómo se relacionan entre sí certificados, interconexiones, IPs, FQDNs y flujos de ciclo de vida como una plataforma integrada. Y eso, a golpe de SSH y `grep` en logs, es un infierno.

VCF Inspector ataca tres frentes muy concretos:
  • Preparación pre-upgrade: comprobar de un vistazo si tu entorno está listo para saltar a VCF 9.1 (versiones, certificados, red, tareas de LCM en curso...).
  • Seguimiento en vivo de instalaciones y upgrades: ver en tiempo real qué está haciendo el proceso, en qué subtarea va, y si algo se ha quedado colgado.
  • Diagnóstico de Day-2: inspeccionar el estado de salud de todos los servicios de VCF Management Services ya desplegados, con un analizador de logs incluido.
Y todo esto en un único ejecutable, sin appliances que desplegar, sin agentes, sin nada que instalar en tu infraestructura. Se ejecuta desde tu propio puesto de trabajo o desde un jumpbox, y toda la comunicación queda local a esa máquina — las credenciales no se guardan en disco, algo que se agradece cuando hablamos de conectarse contra SDDC Manager con una cuenta administrativa.

Pero vamos por orden: qué nos encontramos cuando ejecutamos la aplicacion?

Al arrancar el binario te encuentras con un selector de "qué quieres hacer hoy", que resume perfectamente los tres casos de uso que comentaba arriba:



- Check VCF 9.1 Upgrade Readiness: para lanzar el pre-flight check antes de meterte en un upgrade.

- Monitor Installation or Upgrade: para seguir en directo una instalación o actualización que ya tienes en marcha contra el VCF Installer.

- Check Deployed VCF Management Services: para auditar la salud de un entorno ya desplegado.


Yo, para este artículo, me he centrado en el primer camino, que es probablemente el que más gente va a usar antes de plantearse el salto a 9.1. Si os fijáis en la tarjeta correspondiente, ya te adelanta qué va a comprobar:
Compatibilidad de versiones de componentes, caducidad de certificados, tareas de LCM en curso, validación de pools de IP y sondeo de puertos de red... más de 20 checks repartidos en 9 categorías. Nada mal para un solo clic. ¡Al que le damos, claro! 



Al pulsar sobre Start Readiness Check te pide lo mínimo imprescindible: la versión actual de tu VCF (5.2.x o 9.0.x), la IP o el hostname de SDDC Manager, y las credenciales administrativas.


Le das a Connect & Run Pre-Flight Check y la herramienta se pone a trabajar: consulta la API de SDDC Manager y, en paralelo, empieza a sondear puertos de red desde tu propia máquina.
Este paso es rápido, cuestión de segundos, y no requiere ninguna interacción por tu parte.



Y aquí llega lo bueno: el informe final te deja un resumen arriba (total de checks, pasados, fallidos, warnings, skipped) y luego el detalle categoría por categoría: compatibilidad de versiones, estado de LCM, salud de certificados, red, conectividad de red, software depot...


En mi prueba, sobre un SDDC Manager de ejemplo, el veredicto fue tajante: "Upgrade Not Advised", con un check en rojo y cuatro warnings. Lo interesante no es solo que te diga qué falla, sino cómo te lo explica:

- El warning de "VCF Services Runtime Node IP Planning" no se limita a decir "falta algo": te explica que VCF Management Services necesita un bloque de IPs dedicado, separado del de SDDC Manager, te da el mínimo (un /28, 12 IPs) y el recomendado para escalado completo (un /27, 30 IPs), y te recuerda que cada IP necesita FQDN con resolución directa e inversa. Con enlace directo a la documentación de planificación de VCF 9.1.

- El check fallido de "Network Port Bootstrap Service (5480)" básicamente te está chivando de que la sonda se ha lanzado desde tu propio equipo, no desde SDDC Manager, así que si tu máquina no llega a ese puerto no significa necesariamente que SDDC Manager tampoco llegue. Te sugiere verificar las reglas de firewall (incluido NSX DFW) y te enlaza directamente al KB 440449.

Ese nivel de contexto, el explicar el por qué y no solo el qué, es justo lo que marca la diferencia entre una herramienta de "check verde/rojo" y una que realmente te ahorra ir a buscar media docena de KBs por tu cuenta.

Aunque en este artículo me he centrado en el flujo de preparación para el upgrade, merece la pena mencionar que las otras dos vías del selector inicial no se quedan cortas:


  • El monitor de instalación/upgrade te da una línea de tiempo en vivo de las subtareas de SDDC Manager y de las fases del Bootstrap VM, detección automática de tareas atascadas con extracción de causa raíz, y enlaces directos a KBs para problemas de despliegue conocidos.
  • El inspector de Day-2 es quizás el más ambicioso: salud instantánea de todos los servicios (log management, fleet lifecycle, VCF Automation, identity broker, Salt...), un grid de topología de nodos, un analizador de logs que mina patrones de error, y acciones de remediación de un clic —renovación de certificados vía cert-manager, reinicio rodado de DNS, compactación de base de datos— todo ello protegido por una confirmación explícita antes de ejecutar nada destructivo. Incluso trae una consola de solo lectura, para quien necesite ir un poco más allá sin miedo a liarla.

La instalación es bien simple: es un binario único, sin dependencias raras.


1. Descargas el binario correspondiente a tu sistema operativo desde el [portal de Broadcom Support, en la sección Flings. Hay versión para macOS ARM, Windows y Linux.




2. En macOS/Linux: `chmod +x` al binario y lo ejecutas. En Windows, doble clic y listo.

3. Le das la IP o FQDN de cualquier nodo del control plane (o de SDDC Manager) y las credenciales, y en segundos tienes todos los dashboards poblados.


Como Fling que es, no esperéis soporte oficial de Broadcom detrás si algo falla estrepitosamente, pero para quien vive el día a día de VCF —ya sea preparando un upgrade, con uno en marcha, o simplemente queriendo saber por qué un servicio de VCF Management Services anda raro un lunes por la mañana— esta herramienta cubre un hueco que llevaba tiempo ahí, a la vista de todos. La combinación de checks automatizados, explicaciones con contexto y enlaces directos a KB es exactamente el tipo de "azúcar operativo" que reduce el tiempo entre "algo no va bien" y "ya sé por qué y cómo lo arreglo".

Si tenéis un entorno VCF 5.2 o 9.0 con un salto a 9.1 en el horizonte, mi recomendación es clara: descargad el binario, apuntadlo contra un SDDC Manager de no-producción (o directamente contra el vuestro, ya que solo lee) y dejad que os haga los deberes antes de plantear la ventana de mantenimiento. Seguro que os saca algún que otro susto antes de tiempo.

Podéis dejar feedback, reportar bugs o pedir features directamente a través de los canales de la comunidad de VMware Flings.

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