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jueves, 25 de junio de 2026

Knights & vExperts: la sangre azul de Broadcom

Si alguna vez te has fijado en la firma de correo de tu ingeniero de confianza, seguro que has visto esos sellos que parecen sacados de una orden de caballería medieval: "Broadcom Knights" y "vExperts". Quedan genial en LinkedIn, sí, pero vamos al grano: ¿esto es un escudo más para la vitrina o hay detrás algo que realmente te afecta a ti como cliente?

Te lo resumo así de claro: trabajar con un equipo que tiene estos títulos es básicamente como contratar un seguro de vida para tu centro de datos.
Ahora, una pequeña infografia patrocinada por la IA para darle un poco de color al articulo, y seguimos con lo que realmente te interesa; que son estos dos grupos tecnologicos.


Empecemos por los Knights, que son el club más cerrado que tiene Broadcom para partners. Aquí no hay examen que te puedas pagar ni curso que te puedas apuntar por tu cuenta; es estrictamente por invitación, y solo entra gente que ha demostrado un nivel de liderazgo técnico que se sale de lo normal. A cambio, Broadcom les abre la puerta de atrás: acceso directo a sus equipos internos, herramientas que el resto no tiene, y se enteran de hacia dónde van los roadmaps antes que el resto del mercado.
¿Y a ti qué te toca de todo esto? Pues para empezar, que no estás contratando a alguien que se ha leído la documentación: un Knight tiene que demostrar con casos reales en el campo que sabe ejecutar, no solo teorizar. Además, cada Knight mantiene lo que llaman su "Forja", un laboratorio personal donde se rompe la cabeza probando arquitecturas complicadas antes de acercarse a tu entorno de producción. Si algo ya ha sobrevivido en su laboratorio, va a sobrevivir en el tuyo. Y como guinda, están entrenados para resolver líos complejos dependiendo lo mínimo posible del soporte oficial de Broadcom, que traducido significa: te van a responder más rápido porque no necesitan abrir un ticket para todo.

Si el Knight es el maestro de la ejecución, el vExpert es el maestro de compartir lo que sabe. Es un reconocimiento que Broadcom da cada año a la gente que se deja la piel en la comunidad: blogs, pódcasts, organizando cosas como el VMUG... gente que vive metida en el ecosistema más allá de su trabajo del día a día.

¿Por qué te interesa que tu partner tenga vExperts en plantilla? Por la red de contactos, principalmente. Estamos hablando de gente conectada con más de mil expertos repartidos en 64 países, así que cuando aparece ese error rarísimo que nadie ha visto, tienen a quién preguntarle por canales privados y obtener respuesta en minutos, no días. Súmale que suelen tener acceso a betas meses antes de que algo salga al mercado, así que ya conocen los trucos y los fallos típicos antes de que tú instales siquiera la versión oficial. Y encima cuentan con licencias de laboratorio para trastear sin límite, lo que los mantiene siempre al día en cosas como VCF o VKS.


La diferencia clave entre ambos es esta: el Knight es una distinción de élite técnica orientada a la ejecución perfecta, mientras que el vExpert premia la influencia y la ayuda a la comunidad, y ahí pueden entrar tanto partners como clientes finales. No compiten entre sí, se complementan.

Tener un partner que combine las dos cosas es como contratar a un arquitecto que no solo te dibuja planos perfectos, sino que además conoce a todos los proveedores del sector y ya sabe qué materiales van a inventar el año que viene.

Así que mi consejo es este: no te conformes con certificaciones de catálogo. Busca a los que tienen la forja encendida y la comunidad detrás. Esa combinación es la verdadera garantía de que tu infraestructura no solo va a funcionar hoy, sino que va a estar lista para lo que venga.

miércoles, 29 de abril de 2026

Chicago by Night: Lo que ocurre en Chicago cuando el .Next baja el telón

El .Next de Chicago fue una semana densa: keynotes, sesiones técnicas, demos, apretones de mano y kilómetros de moqueta ferial. Pero si le preguntas a cualquiera de los que estuvimos allí qué es lo que de verdad recuerdas, la respuesta rara vez es una diapositiva. Es una mesa, una copa y la gente equivocada en el sitio correcto a la hora exacta.

Esto es el relato de tres noches. Tres sitios distintos. Una sola comunidad que, fuera del horario oficial, es cuando más se parece a sí misma.

Lunes · Primer acto -Pizano's Pizza & Pasta

La primera noche del .Next comienza fuerte. Antes de que el evento abra puertas, antes incluso de que los stands estén del todo montados, la comunidad MCX de Nutanix improvisa una reunión con los que ya hemos aterrizado, y vamos pidiendo pizza. No cualquier pizza: deep dish de Chicago. El tipo de pizza que en Italia provocaría un incidente diplomático.

Pizano's Pizza & Pasta, en el sur del Loop, fue el escenario elegido. Un clásico de la ciudad, con la oscuridad justa, la camarera con criterio y las mesas lo suficientemente largas para que medio centenar de frikis de la infraestructura pudieran sentarse sin jerarquías. La cena de comunidad tiene eso: todo el mundo llega como igual.


La foto del grupo lo dice todo: más de veinte personas mirando a cámara con ese mix perfecto de cansancio de vuelo y energía de "por fin estamos todos juntos". Hay caras que solo te encuentras en el .Next. Hay conversaciones que empiezan en esta mesa y terminan meses después, en una pull request, en una llamada de soporte o en un hilo de Slack que nadie sabe ya cuándo empezó.

La deep dish llegó en porciones que hacían dudar de si aquello era pizza o arqueología. Esta pizza es un estilo icónico de Chicago, similar a un quiche, con un borde muy alto, masa crujiente y un orden invertido: mucho queso mozzarella en la base, seguido de rellenos y salsa de tomate espesa arriba. Chicago hace las cosas al revés...

Aquí ha bajado de altura. El reposo, y el tiempo fuera de la cazuela en que se cocina.


Alguien pidió también pasta. Alguien siempre pide pasta cuando hay pizza en la carta y luego acaba comiendo pizza. Esa noche no hubo ponencias, no hubo demos ni stands con gadgets. Solo cena, ruido de cubiertos y la certeza de que el .Next había empezado de verdad.

Martes · Segundo acto - VU Rooftop

Si la noche del lunes fue íntima y de comunidad, la del martes fue otra cosa. El VU Rooftop, en lo alto del hotel Hyatt Centric del Loop, fue el escenario de la fiesta oficial organizada por Nutanix y Lenovo. Subir en el ascensor con el badge del evento colgado al cuello y salir a ese espacio con las vistas de Chicago desplegándose en todas las direcciones es un momento que no se olvida fácilmente.

El atardecer sobre Chicago desde el VU Rooftop. Fuego en la terraza, fuego en el horizonte.


Chicago al atardecer desde las alturas tiene algo de injusto. La ciudad se extiende plana, recta, ordenada, y el sol se hunde lento detrás de los edificios del oeste lanzando ese naranja violento que solo da el Middle West en primavera. En la terraza, los braseros encendidos completaban el cuadro. Alguien en el departamento de eventos acertó de lleno.

Como siria Sheldon Cooper, "¡dato curioso!": La fiesta del Rooftop fue una colaboración entre Nutanix y Lenovo, dos nombres que en los últimos años han aparecido cada vez más juntos en los pliegos de condiciones de infraestructura enterprise. Esa noche, además de en los logos del photocall, coincidían en algo más difícil: haber llenado una terraza con gente que realmente quería estar allí.
El photocall tenía ese arsenal de props imposibles que convierte a cualquier ingeniero de sistemas en alguien completamente irreconocible: cascos vikingos, sombreros de cowboy rosas, gafas pixeladas de matón digital, collares de cadena de oro de plástico brillante. La dignidad profesional quedó suspendida temporalmente. Nadie se quejó.



Las fotos del photocall tienen algo de documento histórico involuntario: capturas de personas que de lunes a viernes toman decisiones de infraestructura crítica para empresas del Fortune 500, posando con un sombrero de cowboy rosa y unas gafas de cuadros blancos y negros como si no hubiera un mañana. Hay algo muy sano en eso.



La noche se alargó. Las conversaciones también. Chicago de noche desde las alturas no invita a irse pronto.

Miércoles · Tercer acto - Radius Chicago

La última noche grande del .Next siempre tiene un punto de intensidad particular. Es la noche en que todo el mundo sabe que al día siguiente toca aeropuerto, facturación y vuelta a la realidad. Y eso, paradójicamente, hace que la noche sea mejor.



El Radius Chicago está en Pilsen, a un paso del barrio chino, en una zona donde el arte urbano compite con la arquitectura industrial reconvertida. La fachada del local lo deja claro antes de entrar: murales de cráneo anatómico, paleta de colores que no pide permiso, letras que se leen desde dos manzanas. Es el tipo de sitio que en Madrid sería titular de revista y en Chicago es simplemente "el local donde Nutanix montó la fiesta".

El espacio es grande, oscuro, con esa acústica de nave industrial que hace que la música suene como debe sonar cuando no hay que disimular que estás de fiesta. Nutanix se lo tomó en serio: música en directo, barras por todos los lados, y ese detalle que convierte una fiesta corporativa en algo que la gente recuerda: las máquinas recreativas.

"La máquina de baloncesto se convirtió en el termómetro de la noche. Cuanto más avanzaba la hora, más altos eran los saltos y más ruidosas las celebraciones."
Hay algo en una máquina de baloncesto arcade que iguala todo. No importa si llevas diez años certificado en Nutanix o si acabas de hacer tu primer deploy: si el aro llama, el aro manda. La cola para jugar se mantuvo durante horas.
La noche fue larga. Como debe ser. Cuando el .Next te da tres días de contenido técnico intenso, la válvula de escape necesita estar a la altura. El Radius lo estuvo.
La noche se extendió, ganándole terreno al sueño, tal como dictan las leyes de los encuentros memorables. Tras tres jornadas de inmersión en el .Next, donde el intelecto se satura de contenido técnico intenso y la mente se agota en la arquitectura de la nube, la válvula de escape debe ser, por necesidad, algo visceral. El Radius no solo estuvo a la altura; fue el refugio donde el ruido del mundo se disipó para dejar paso al ritmo de nuestro propio pulso. Porque al final, incluso en la era del dato, lo que más nos conecta es lo humano.

Pero como dije, los recreativos solo son el detalle. Cruzar la puerta del Radius era entender de golpe que Nutanix no había alquilado una sala: había producido un concierto. La nave se abría enorme, oscura, con una producción de sonido que te entraba en el pecho antes de llegar a la barra. La música no era hilo musical de fondo ni la playlist de Spotify del organizador de eventos: había artistas en directo, animadores trabajando la sala, y una energía de la que es difícil escapar —aunque nadie parecía tener ganas de intentarlo.


El escenario principal concentraba la atención, pero la sala tenía vida propia en cada rincón. Los animadores llevaban la temperatura de la noche con una profesionalidad que contrastaba, de forma perfecta, con el caos controlado que se formaba alrededor. Luces, humo, gente que en teoría había venido a una conferencia de tecnología y que en la práctica llevaba horas bailando sin que nadie se lo hubiera pedido. Hay eventos que justifican el badge y el vuelo transatlántico. El Radius fue uno de ellos.



Epílogo · Barrio Chino · Madrugada

Porque los españoles somos así. Acostumbrados a que la noche tenga al menos tres actos, incapaces de entender que una fiesta que acaba a las doce es una fiesta que ha terminado demasiado pronto, el grupo de la comunidad española decidió que el Radius había sido el segundo acto y que quedaba uno por escribir. Destino: el Barrio Chino de Chicago. Un local sin pretensiones, taburetes de bar, y la conversación que solo ocurre cuando la guardia ha bajado del todo. En la mano, una lata de Café Deth —Imperial Stout envejecida en barricas de bourbon con café, 14.8% ABV— porque si vas a alargar la noche, al menos que haya criterio. El nombre era una advertencia. Nadie la tuvo en cuenta.


Lo que queda cuando apagan las luces

Cada año, el .Next deja una capa de sedimento que no está en los documentos oficiales. Están las novedades de producto, las actualizaciones de roadmap, las sesiones técnicas que guardas en favoritos y nunca vuelves a abrir. Y luego está el resto: las caras, las conversaciones, los brindis en sitios que no tienen nada que ver con la tecnología.

Tres noches, tres sitios, una comunidad que se comporta exactamente igual con las luces de la conferencia encendidas que con las luces de la discoteca. Eso, en el fondo, es lo que hace que valga la pena comprar el billete de avión.

Hasta el próximo .Next.

viernes, 24 de abril de 2026

Las comunidades de Nutanix: NTC, MCX y Partner Elite, qué son, en qué se diferencian y por qué importan

 Si llevas tiempo en el ecosistema Nutanix, seguro que te has topado con estas siglas en LinkedIn o en los foros de la comunidad. NTC, MCX, Partner Elite. Cada año aparecen listas de seleccionados, felicitaciones cruzadas y alguna que otra pregunta de "¿y eso qué es exactamente?". En este post intento ordenar el mapa, ver cómo han evolucionado estos programas en los últimos años y, sobre todo, qué significan en la práctica para alguien que trabaja día a día con la tecnología.

El NTC: de reconocimiento técnico a comunidad de divulgadores

El programa Nutanix Technology Champions existe desde hace años y, en esencia, reconoce a profesionales que contribuyen de forma activa y constante a la comunidad: foros, blogs, charlas en eventos, vídeos, podcasts. No es una certificación técnica, es un reconocimiento a quién comparte lo que sabe.

Lo que sí ha cambiado con el tiempo es el perfil que buscan. Hace unos años el NTC tenía un componente más centrado en el usuario final, en el administrador que opera la plataforma en el día a día. Hoy la convocatoria es más abierta: buscan bloggers, speakers, podcasters, líderes de grupos de usuarios, gente que contribuye en los foros y también "conectores" que mueven el ecosistema aunque no tengan un blog con miles de visitas. Incluso los partners pueden acceder, algo que antes no estaba tan claro.

¿Esto es bueno o malo? Depende de cómo lo mires. Hay quien lo ve como una dilución del programa. Yo lo veo como una adaptación realista: el ecosistema cloud ya no vive solo en los CPDs, vive en LinkedIn, en GitHub, en meetups y en YouTube. Y tiene sentido reconocer también a quienes mueven el conocimiento en esos espacios.

Lo que no ha cambiado, y eso es importante, es lo que ofrece el programa a quienes entran. Acceso anticipado a roadmaps de producto, beta testing, reuniones directas con los equipos de ingeniería, el NTC Tech Summit en San José y canal propio en Slack con el equipo interno de Nutanix. No es un badge vacío: quien ha estado dentro lo valora precisamente por ese acceso directo a la información que aún no es pública.


MCX y Partner Elite: dos piezas distintas para perfiles distintos

Además del NTC, Nutanix ha construido dos programas más que cubren perfiles diferentes, aunque a veces desde fuera puedan parecer solapados.

El "MCX (Multicloud Experts Community)" se lanzó en EMEA en enero de 2025 y tiene una lógica distinta. No es exclusivo de Nutanix: busca expertos en entornos multicloud con independencia del vendor. La idea detrás es que los proyectos cloud complejos requieren gente que entienda AWS, Azure, GCP y la nube privada al mismo tiempo, y que esa conversación tiene que ocurrir en algún sitio. El MCX quiere ser ese sitio. Webinars, labs, retos trimestrales, certificaciones gratuitas y meetups periódicos. Los requisitos de entrada sí mantienen un foco técnico claro: hay que acreditar experiencia real en entornos multicloud.

El "Partner Elite" es otra cosa completamente diferente. Es un programa solo por invitación dirigido a técnicos de empresas partner, y premia la excelencia en implementación con cliente. Acceso directo a los equipos de producto de Nutanix, recursos formativos anticipados y soporte para cerrar proyectos complejos. Es el reconocimiento al canal técnico de alto nivel, algo que antes no tenía un programa tan definido.

Resumiendo la diferencia:


ProgramaPara quiénQué premia
NTCCualquier profesional técnicoDivulgación y contribución a la comunidad
MCXExpertos multicloud (agnóstico de vendor)Conocimiento técnico cross-platform
Partner EliteTécnicos en empresas partnerExcelencia en implantación con cliente final


La convivencia de los tres tiene sentido sobre el papel. En la práctica, pueden surgir preguntas sobre los límites entre ellos, especialmente cuando un mismo profesional podría encajar en más de uno. Pero eso es inevitable en cualquier ecosistema que crece: las categorías limpias son para los PowerPoints, la realidad siempre es más difusa.


España: el elefante en la habitación

Si miras las listas de NTC de los últimos años, la presencia española es escasa. No hay una razón única para explicarlo, pero hay varios factores que contribuyen.

El primero es el idioma. La comunidad global de Nutanix funciona en inglés, y publicar un blog técnico o participar activamente en los foros en inglés tiene una barrera de entrada real para muchos profesionales. No es falta de conocimiento, es que el esfuerzo adicional de hacerlo en otro idioma hace que mucha gente directamente no lo haga, aunque tenga mucho que aportar.

El segundo es la visibilidad. Para entrar en el NTC o en el MCX hace falta que tu actividad sea pública y rastreable: posts, comentarios, charlas, vídeos. Hay muchísimos buenos técnicos en España que saben perfectamente lo que hacen, pero que trabajan en la sombra. Eso no les hace menos válidos, pero sí menos visibles para estos programas.

La buena noticia es que Nutanix está respondiendo a esto de forma concreta. Hace pocas semanas se lanzó el Foro en Español dentro de la comunidad oficial, un espacio dedicado íntegramente a la comunidad hispanohablante. No es una sección testimonial: ya tiene hilos técnicos activos sobre monitorización con Prometheus y Grafana, arquitecturas de alta disponibilidad para Prism Central, migración de sistemas legacy a AHV y debates sobre homelabs con Nutanix CE. El propio equipo de Nutanix participó en el hilo de bienvenida haciendo una mención explícita a los MCX como los referentes técnicos llamados a darle impulso desde el primer día.

Y eso se nota. Los MCX Meetups periódicos ya se están haciendo en español, hay profesionales que están empezando a publicar en ese foro con regularidad, y la dinámica está arrancando. Si eres técnico de Nutanix y llevas tiempo queriendo contribuir pero el inglés te frenaba, este es el momento.

En definitiva...

Estos programas tienen valor real, pero ese valor lo crea la gente que los forma, no la etiqueta en sí. El NTC de alguien que lleva años publicando contenido técnico de calidad, respondiendo dudas en foros y hablando en eventos vale mucho. El mismo título en manos de alguien que no hace nada visible después de entrar, no vale nada.

Lo interesante de la situación actual es que Nutanix está bajando las barreras de entrada para la comunidad hispanohablante al mismo tiempo que el ecosistema español está ganando masa crítica. El foro en español, los meetups de MCX y la mayor presencia local son una oportunidad concreta para que más profesionales de aquí den el paso.

El conocimiento está, las ganas también. Solo hace falta publicarlo.