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Como este post va a tratar sobretodo de sinceridad, creo que sería importante que este que os escribe lo sea con vosotros también. Trabajo para el sector “tradicional” de la automoción, lo cual puede haceros pensar que soy parte del tema y por ende, carente de objetividad. Nada más lejos de la realidad. Cuando me planteé escribir un post sobre coches PHEV (siglas de "vehículo híbrido eléctrico enchufable" en inglés) lo hice sobretodo a modo de aprendizaje, ya que a diario tengo que trabajar junto a coches de este tipo.
Sin embargo, durante la búsqueda de información y la fase de asimilación de ésta, me he dado cuenta de lo complicado e incluso tortuoso que es encontrar datos fidedignos y contrastados sobre el tema. No porque sea complicado obtenerlos de los coches o porque la tecnología sea demasiado complicada, si no porque existen demasiados intereses creados a favor y en contra de este tipo de solución motriz por parte de las marcas. Personalmente tengo experiencia real con el BMW i3, el i8, el Audi A3 e-tron y el Tesla Model S.
El mercado de PHEV ha cambiado radicalmente desde que Tesla Motors ha entrado en el mercado de la mano del Tesla Model S. Es cierto que existen más modelos eléctricos en el mercado y que de aquí no mucho la variedad será mucho mayor, pero creo que lo más oportuno es hablar del modelo más carismático actualmente (el Tesla Model S) y de los coches que, como anteriormente he dicho, mínimamente conozco por razones laborales.
Un poco de física
Antes de continuar creo que es necesario aclarar varios conceptos físicos de gran importancia para el entendimiento de las características de los vehículos. En primer lugar, necesitamos saber qué es un kWh (Kilovatiohora):
Es muy fácil entender el concepto energía producida poniendo un ejemplo. Tomemos cualquiera de las bombillas que tenemos en casa, una de 60 watios de potencia por ejemplo. Si dejamos la bombilla encendida durante 1 hora, la energía que consumirá esa bombilla será de 60 Wh (60 W durante 1 hora = 60 Wh). Si la dejamos encendida el día entero consumirá 60 W x 24 horas = 1440 Wh. Y si cometemos la estupidez de dejarla encendida todo un año consumirá 60 W x 8760 horas = 525.600 Wh, lo que equivale a 525 kWh o a 0,525 MWh.
La conclusión es simple: el consumo de energía de esa bombilla no depende únicamente de la potencia de la bombilla, sino también del número de horas que la bombilla está encendida. Parece obvio que si la bombilla está apagada no se consume electricidad en absoluto. Por eso el concepto potencia instalada no es relevante, lo importante es la energía consumida (o producida, en el caso de una central de generación eléctrica). Porque yo no consumo potencia, yo consumo energía. Me dan igual los kW, lo que me importan son los kWh.